15 RAZONES PARA APRENDER SOLFEO

Foto: Brandon Giesbrecht | Flickr.com

Foto: Brandon Giesbrecht | Flickr.com

Este articulo fue escrito por Carlos Vicent en su blog carlosvicentblog.com

Frecuentemente, mis estudiantes me preguntan si es necesario aprender a leer y escribir música. Mi respuesta suele variar en función de la persona que me lo pregunta. Explicaré por qué: dada la imposibilidad de homogeneizar todos los posibles enfoques musicales, no es presumible suponer que todos los músicos deban aprender y desarrollarse con las mismas herramientas y los mismos recursos. Esto es aceptable y lógico.

Es cierto que muchos guitarristas no echan de menos poder discernir el contenido de una partitura. Me atrevería a afirmar que esto pasa en gran medida por dos razones: por mero desconocimiento o por evitar el esfuerzo del aprendizaje, no por una decisión personal y calculada. Esto suele sucederle a la mayoría de guitarristas autodidactas o que no han estudiado música de manera formal.

El hecho es que no podemos extrañar algo que desconocemos, así que habría que empezar por plantearse seriamente, qué nos puede aportar el aprendizaje de la escritura y lectura del idioma universal de la música.

Aprender solfeo depende en gran medida de tu nivel, necesidades y aspiraciones en la música. Me parece la mejor solución, que cada cual examine sus intereses e intenciones musicales, y encuentre motivos acertados, para aprender este, nuestro lenguaje, disfrutando y creciendo en el proceso.

He elaborado una lista con 15 razones válidas para animarte a dar el paso. Es muy posible, que alguna o varias de ellas, te motiven a ampliar tu abanico de herramientas para hacer música:

1) PODER TOCAR MÚSICA QUE NO CONOCES DE ANTEMANO

En ciertas situaciones, tenemos que aprender música nueva para tocar un tema de otro grupo o material compuesto por otro miembro de nuestra banda, o simplemente preparar un tema para una clase de guitarra o armonía.

Además, a veces los mejores descubrimientos musicales nos vienen desde el papel pautado, no desde un disco.

2) TOCAR MÚSICA DE MANERA PRECISA

Para el guitarrista actual, las tablaturas y su fácil acceso a ellas a través de la red, representan algo más negativo que positivo, dada la enorme cantidad de transcripciones plagadas de errores y digitaciones inapropiadas, realizadas por músicos aficionados.Una partitura original, como mínimo te garantiza un alto nivel de precisión y seriedad.

3) PODER TOCAR MÚSICA COMPLICADA DE TRANSCRIBIR

Transcribir música de oído puede ser difícil por una producción poco nítida, por la velocidad o la propia complejidad de la pieza. La partitura, en estos casos, puede ser la solución.

4) PODER LEER Y ESCRIBIR MÚSICA PARA CUALQUIER INSTRUMENTO

Puedes tocar música escrita originalmente para otros instrumentos y arreglarla para guitarra. O bien puedes escribir o arreglar tu propia música para otros instrumentos. Por ejemplo en el contexto de una banda podrías realizar arreglos para las partes de batería, escribir líneas de bajo desarrolladas para tus progresiones armónicas, etc

5) PODER COMUNICARTE CON CUALQUIER MÚSICO EN EL MISMO LENGUAJE

En el contexto de una banda, es extremadamente útil poder entenderse en términos musicales con tus compañeros. A menudo, nos encontramos en la situación de tener que transmitir ideas al resto del grupo. La partitura es “la mejor herramienta” para determinar ritmo, melodía y armonía. Además de la ventaja que supone poder trabajar sobre el papel antes del ensayo e ir al mismo con las ideas bien asimiladas.

6) PODER TRABAJAR CON PROGRAMAS DE INFORMÁTICA MUSICAL

Además de los obvios editores de partituras (Finale, Sibelius, Guitar Pro, etc), hay numerosos programas y secuenciadores (Logic, Pro Tools, etc) que te permiten trabajar con partituras de forma precisa, eficiente y sencilla.

7) PODER REGISTRAR MÚSICA SIN NECESIDAD DE GRABARLA

Tradicionalmente, ha sido necesario aportar partituras para el registro de música original, aunque en la actualidad existen algunas plataformas que permiten hacerlo mediante archivos de audio. A pesar de esto, siempre es más sencillo, rápido y barato elaborar una partitura. Tener la posibilidad de registrar tu música sin tener que grabarla previamente es una ventaja. Sobre todo en ciertos entornos, cuando la tienes que mostrar a músicos para que preparen una grabación, o cuando hay implicado un número de ejecutantes significativo, como sucede en la música orquestal.

8) MEJORA TU PERCEPCIÓN DEL REGISTRO SONORO

Tener conocimientos de solfeo ayuda notablemente a tener una mejor y más profunda comprensión de los registros sonoros (la altura de los sonidos). Además, asociar los sonidos con su nombre y no solo con el nº de traste, previene de manera efectiva el mecanicismo generado de manera inconsciente en la práctica común.

9) APRENDE DÓNDE ESTÁN TODAS LAS NOTAS EN LA GUITARRA

Por increible que parezca, hay guitarristas y bajistas con años de experiencia, que no sabrían nombrar todas las notas del mástil. Conocer perfectamente dónde están las notas en el pentagrama, y por tanto en el trastero, te harán plantearte como mínimo, la elección de la digitación más apropiada por cuestiones interpretativas, técnicas o tímbricas.

10) PUEDES USAR EL SOLFEO PARA APRENDER OTROS INSTRUMENTOS

Si algún día decides ser multi-instrumentista, o simplemente quieres divertirte con otro instrumento, tendrás un gran camino recorrido en caso de saber leer, y no partirás de cero absoluto.

11) LA MAYORÍA DE LOS LIBROS TEÓRICOS UTILIZAN ESTE LENGUAJE

Evidentemente, la práctica totalidad de los libros de teoría, armonía, educación auditiva, contrapunto, improvisación, arreglos, etc, utilizan este lenguaje para transmitir la información al lector. Sabiendo interpretar partituras, aún en un nivel ciertamente elemental, te habilita a la lectura de infinidad de métodos y libros interesantes, que harán de ti un músico o un oyente más completo.

12) HERRAMIENTA COMPOSITIVA

Muchos grabamos nuestras ideas cuando escribimos música, pero hay situaciones donde no te es posible acceder a la tecnología necesaria, no dispones del tiempo requerido a tales fines, o sencillamente no te puedes permitir la inversión en dicho equipo. Poder plasmar tus ideas en papel de manera precisa es increíblemente útil, rápido, económico y adaptable a cualquier entorno musical.

13) PUEDES TRABAJAR EN TU MÚSICA O ESTUDIAR SIN GUITARRA

Hay momentos en los que no dispones de tu instrumento e incluso hay veces que es más beneficioso trabajar sin el. Sin más ayuda que un cuaderno y un lápiz puedes trabajar en tu música, componiendo, arreglando o simplemente estudiando nuevos conceptos.
Un consejo: Olvida tus licks y las tendencias de tus manos. Escucha lo que oyes en tu cabeza. Ponlo en un papel. Ahora, si estás “tocando de verdad”, sin tocar la guitarra.

14) MEJORA TU CONOCIMIENTO E INTERIORIZACIÓN DEL RITMO

Trabajar con solfeo te obliga a conocer y concretar el compás y posibles subdivisiones que necesites usar. Si nunca aprendes que es una síncopa, una amalgama o una anacrusa, es difícil que los llegues a utilizar, y en el mejor de los casos, si lo haces por pura intuición, no será con la seguridad y la solidez necesarias para alcanzar la verdadera libertad rítmica.

15) APRENDER SOLFEO ES REALMENTE SENCILLO

Aunque muchos creáis que estudiar solfeo es una tarea ardua, larga y tediosa, es un gran mito.

Ciertamente, adquirir un nivel alto puede llevar varios años, pero de igual forma sucede si quieres poseer una técnica impecable, unos vastos conocimientos de armonía o ser un gran improvisador. Nada muy bueno se consigue rápidamente.

La cierto es que el solfeo es una de las áreas de la música más agradecidas, ya que se puede realizar un estudio muy progresivo, y los resultados deberían ser evidentes “cada día”.

Por otro lado, los libros de solfeo, no vienen acompañados de grandes textos explicativos. Todo es muy intuitivo, lógico y gradual. Por si fuera poco, es una disciplina tan antigua, que disponemos de una enorme cantidad de literatura sobre el tema, así podemos elegir, e incluso simultanear a diferentes autores, beneficiándose de planteamientos múltiples.

Tómate el tiempo necesario, y piensa en cada una de ellas tranquilamente. Trata de ver las cosas de manera objetiva, sincera y realista. Lo peor que te puede pasar, es que saques conclusiones beneficiosas.

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